Vacío emocional: 9 claves para encontrar la luz al final del tunel

vacio emocional

Cuando hay carencias afectivas y vacío emocional, es común no encontrar un sentido a nuestra existencia.

Recuerdo que cuando estaba en ese período de mi vida, pedia mucho el poder encontrar el propósito por el cual había venido a este mundo.

Aunque la respuesta no llegó del modo en que quería, poco a poco me dí cuenta de que tenía que trabajar en mi interior para encontrar esa misión y propósito.

En este artículo, te explico lo que puedes hacer para llenar ese vacío emocional. Si sientes que no hay salida, que no tienes esperanzas, que has intentado de todo y ya no te quedan fuerzas… ¡sigue leyendo!

Lo que NO debes hacer para llenar tu vacío emocional

Muchas veces procuramos llenar esas carencias afectivas que nos generan depresión y ansiedad con cosas externas. Si estoy deprimido porque mi pareja me dejó, entonces voy a llenar ese vacío con alcohol.

O con comida…

O con lo que sea (inserta cosa o persona exterior aquí)

Esto lo hacemos de forma inconsciente.

Y lo hacemos porque pensamos que eso que nos llenaba nos hacía felices. Por eso, la falta de eso que condiciona nuestra felicidad se convierte en un sufrimiento terrible para nosotros.

Por eso, debes tener presente que (y aunque no lo parezca), tú tienes todo lo que necesitas para atender tus heridas emocionales y trascenderlas. Aunque puedes buscar ayuda en un terapeuta profesional, sólo te será una guía.

Deja de esperar que otros curen tus heridas y llenen tus vacíos emocionales, ya que el único responsable de hacerlo eres TÚ. Clic para tuitear

Acepta las decisiones que te han traído hasta el lugar en donde estás ahora

Incluso las indecisiones, o las veces que hayas dejado de decidir, son una decisión, en la que elegiste dejar de hacer algo.

Cuando dices que no vas a dejar que nadie tome tus decisiones, pero inconscientemente dependes de la aprobación de otros para tomar decisiones en tu vida, no estás siendo congruente con ella. Estás dejando que otros sean quienes tienen las llaves de tu vida, y al darles el control, es como permitirles que hagan contigo lo que quieran.

Por eso es que te sientes bien cuando ellos te dicen lo que tú quieres escuchar, pero… ¿te has puesto a pensar en lo diferente que serían las cosas cuando seas tú el que se dice aquello que quiere escuchar?

Esas pequeñas pero simples decisiones son las que han hecho que cedas tu poder para que otros sean quienes lo tomen… y decidan por ti.

Ponle un nombre a tus emociones

La clave para solucionar tus vacíos emocionales es identificar la forma en que te sientes… en el momento en el que lo sientes.

Es muy fácil estar todo el día deprimidos o ansiosos, pensando en muchas cosas, dándole vueltas a lo mismo sin parar una y otra… y otra… y otra… y otra… y otra… y otra… y otra… y otra… y otra… (¡bueno, basta ya!) vez.

Nuestros pensamientos oscilan entre el pasado y el futuro, en cosas que muchas veces no están bajo nuestro control en el presente. Pero las emociones que lo causan, sí. Clic para tuitear

Te lo explico: muchas veces los pensamientos son difíciles de detectar, porque están tan arraigados en nuestra mente, que actúan como un piloto automático.

En cambio, tus emociones hablan (a veces gritan, jajaja), y son más fáciles de detectar. Si quieren hablar, hablan. Si quieres llorar, lloras. Si te sientes enojado, no lo disimulas. Si te sientes alegre, ríes a carcajadas.

Ve más allá del “nombre” de tu emoción

  • Una vez le pongas un nombre a tu emoción, preguntate porqué lo estás sintiendo.
  • A continuación, preguntate el “quien”, causante de esa emoción. Puede ser tu pareja, tu hijo, un compañero de trabajo.
  • Luego, preguntate el “qué”; es decir, qué comportamiento de esa persona lo causa.
  • Finalmente, preguntate la razón por la cual te sientes molesto(a) por el comportamiento de esa persona que lo causa.

Esta técnica te va a ayudar a no sentirte mal sin un motivo. Pensar constantemente sin tener una solución concreta a ese problema, lo quieras reconocer o no, te drena energía, ya que la estás gastando en un bucle infinito de un problema en el que no paras de pensar durante el dia, pero que no has querido reconocer que no depende de ti como persona resolver en ese momento, y que se puede resolver más adelante.

Así que… si aun no se ha resuelto ese problema, o si ya pasó y no se puede resolver, sencillamente acéptalo y sigue adelante.

Deja de culpar a otros de tus carencias

No me gusta decirlo, pero esta actitud es muy infantil.

Comúnmente culpamos a otros de nuestras desgracias. Y no es tu culpa: los noticieros, la radio, la televisión, etc., refuerzan la idea de que nos sentimos mejor cuando culpamos a otros y de esta manera, nos justificamos, dejando de asumir responsabilidad por las cosas que hacemos o dejamos de hacer.

Y llegados a este punto, quiero que tengas en cuenta lo siguiente: cuando culpas a otros, en realidad estás culpando al reflejo de ti mismo en los demás.

¿Qué te hace pensar que los demás son los del problema, cuando en realidad puede que seas el que, con tu forma de pensar, atrae a ese tipo de personas (es decir, a las que resuenan con ese tipo de comportamientos) a tu vida?

Por eso es que, cuando culpas a otros, los demás se ponen a la defensiva (y, a su vez, no se van a quedar con la pelota en su campo. Te van a devolver la culpa que les lanzaste).

Cuando reconozcas que los demás son tu reflejo, entonces ahí te darás cuenta de tus carencias reales. Clic para tuitear

Por ejemplo, yo creía que los demás eran personas tóxicas. Y procuraba alejarme de ellos, porque cuando los escuchaba hablar, sentía como si me estuvieran quitando vida, con sus quejas y carencias.

Con el tiempo, y después de descubrir muchas cosas en mi vida que no estaban bien, me di cuenta de que yo también me habia comportado de esa manera, entonces supe que en realidad fui yo quien atrajo a esas personas a mi vida, por mi forma de actuar, ser y de hacer las cosas. Yo había atraído a mi vida, y de forma inconsciente a personas que eran mi fiel reflejo.

Abraza tu verdadera esencia

¿Has escuchado a muchas personas decirte que eres bueno para un talento en especifico, y luego (por cosas de la vida), resultaste haciendo otra cosa que no te llena?

Es como pedirle a un pez que escale un árbol.

Nuestra sociedad de hoy en día es así. Quiere que tú y yo seamos humanos en serie. Diseñados para hacer las mismas cosas que hace el resto.

Sé original. Tu tienes dones y talentos que NO se le han dado A NINGUNA OTRA persona en la tierra. Tu deber es sacarles el máximo provecho mientras tengas aliento y vida.

Nunca fuí consciente de esto hasta que le pedí a la vida conocer mi propósito en esta tierra. Pasé por épocas muy severas de depresión, como si cada día fuera una lucha por la supervivencia. Tenía múltiples talentos de los que no era consciente del todo, y mi hermano me decía que yo era un “talento desperdiciado”.

¿Y sabes por qué? Sencillo… me negaba a abrazar mi verdadera esencia. Prefería huir de ella, evitarla, me daba miedo abrazar su verdadero poder y la responsabilidad que eso conlleva. Me negaba a crecer, y eso me enfermaba. Me hería.

Hasta que decidí ponerme a mi mismo en primer lugar, decirle al mundo que hoy estoy “solo para mí” y hacer “mío” ESO que me hace único.

Y los resultados que tuve hasta ese entonces… ¡cambiaron!

Deja de esperar la aprobación ajena

Cuando abraces tu esencia, te darás cuenta de que la opinión de los demás sobre ti ya no importa, porque si opinan algo bueno o malo sobre lo que eres, ya no les vas a dar el poder de hacerte sentir bien o mal contigo mismo.

Cuando vives en un vacío emocional, es porque te has convertido en un títere a disposición de los demás, que hace lo que ellos quieren, cuando quieren, y como quieren, y en el que eres un “objeto” desechable para ellos.

En la medida en que pases mas tiempo contigo mismo perdonándote por los errores de tu pasado, aceptando las cosas como sucedieron, de forma comprensiva, y con intención de soltar las “piedras” de tu mochila emocional, serás más autónomo, más feliz, más libre.

Deja de esperar escuchar aquello que te gustaría escuchar de los demás. Deja de poner tus expectativas en manos de otros, y ponlas en ti y en lo que tú esperas que los demás te brinden.

Cambia tu diálogo interno

Es difícil darnos amor a nosotros mismos, porque nunca nadie nos lo dijo.

De pequeños esperábamos que nuestros padres nos dieran refuerzos positivos, y muchas veces le creíamos más a lo que nos decían otras personas que lo que creíamos nosotros mismos. De ahí crecimos con complejos que, con una voz interior repetitiva y molesta, llegamos a amplificar. Y aquello en lo que te centras se expande.

Pero es hora de que seas amoroso contigo mismo. Es difícil; lo sé. tan solo, inténtalo!

El siguiente video ilustra perfectamente lo que puedes hacer desde YA para empezar a cambiar tu dialogo interno.

Cuando cambies tu dialogo interior, cambiará tu autoestima y tu forma de ver la vida. Cuando tu cambies, todo a tu alrededor cambiará. No puedo prometerte que los demás a tu alrededor lo hagan, pero habrás hecho lo más importante: el cambio sobre tí mismo.

¿Te has puesto a pensar si eso es lo que REALMENTE te mereces?

Cuando no conectas con una vida de merecimiento, tomas decisiones basadas en el miedo. Te aferras a un empleo en el que tienes un sueldo seguro a pesar de que es un trabajo que no te gusta del todo, pero aún así “agradeces” que por lo menos tienes un empleo; te aferras al cariño que esa persona te da, a pesar de que lo hace cuando quiere, y de mala gana; vives en un sitio en el que apenas te alcanza para vivir, pero no aspiras a más porque te da miedo no tener para pagar las cuentas… ¿me sigues?

Lo que son beneficios aparentes, en realidad te están quitando calidad de vida, estilo de vida y tu realización como persona. Clic para tuitear

¡Es hora de confrontarlos frente al espejo!

  • Toma una hoja de papel y dividela en dos columnas. En la primera, vas a colocar la palabra “a favor”, y en la segunda, la palabra “en contra”.
  • Luego, vas a enlistar cada una de las razones por las cuales estás a favor o en contra de esa situación en particular.
  • Si ves que las lista de cosas “en contra” tiene más peso que lo que hay “a favor”: ¡ES HORA DE CAMBIAR! Aferrarte a esa situación solo te traerá más dolor, que en últimas quiere mantenerte en tu zona de comfort.
  • Si a pesar de todo la balanza se inclina “a favor” de esa situación, es hora de que te preguntes qué es lo que te impide cambiar esa situación como para seguir en algo que “te favorece” a pesar de que te está causando un vacío emocional enorme.
  • Si sientes un bloqueo emocional, y has intentado de todo, y nada te funciona, ve a la raíz. Aunque te dé miedo enfrentarla.

La energía del movimiento

No hay mal que dure cien años… ni cuerpo que lo resista.

Por más ganas que tengas de quedarte tumbado(a) en cama, llorando y lamentándote por lo que no pudo ser, o no es, (o por lo que sea), es hora de cambiar. Es hora de salir adelante.

Busca un hobby, ese que tenías olvidado, y retómalo.

Si no es eso, entonces sal y haz algo de ejercicio. No te estoy diciendo que te metas al gimnasio, pero si, que salgas a caminar y respirar aire fresco.

Cambia tu rutina de alimentación; come menos comida chatarra y más comidas que sean saludables.

Cuando puedas, ve a un parque, quitate los zapatos y siente el cesped cada vez que camines con los pies desnudos. La sensación es fenomenal.

Haz algo de yoga; baila; usa las escaleras en vez del elevador. Todo lo que te mantenga en movimiento. Lo que sea.

El mantenerse estático hará que sigas alimentando ese cuerpo enfermo del vacío emocional.

Soltar y dejar ir

Cuando te aferras a algo y te niegas a soltarlo, elaboras mil y una razones con las cuales te justificas (o mejor, te engañas) a ti mismo creyendo que eso es para tí, pero en realidad estás sufriendo en el fondo, sintiéndote vacío y miserable.

Y la razón por la que te cuesta dejar ir es porque te imaginas el apocalipsis emocional con el que vienen pensamientos del tipo: “sin ti no se vivir”, “si me dejas me lanzo al vacio”, y un largo etcetera.

Qué curioso: estás sufriendo por ambos lados. Sufres por tener eso que tanto anhelas, pero también sufres por eso si se aleja de tu vida.

Yo tuve una situación similar. Sufría cuando la tenía a mi lado, porque había alimentado ideas inconscientes de lo que podria ser nuestra “relación” y me imaginaba el peor futuro cuando ella me dejara. Hasta que decidi que, con o sin esa persona, mi vida TIENE que seguir. Punto!

Y desde ese entonces hasta hoy, ya no la extraño. He decidido hacer mi vida, afrontar valientemente cada una de las heridas que tengo, y desde entonces mi vida es de las mejores experiencias que he podido tener.

Me he hecho responsable de mi destino y mis decisiones.

Solté a esa persona, y la dejé ir.

Nada en la vida me ha hecho tanto bien.

En conclusión

El vacío emocional se debe a la cesión, voluntaria o no, de las decisiones de tu vida, a otras personas. Esa falta de empoderamiento lleva a que vivas una vida carente de sentido.

Cuando asumas tu responsabilidad por las decisiones que tomaste o dejaste de tomar sobre tu vida, serás consciente de tu propia grandeza y de lo que te mereces realmente como persona y vas a lograr cambios increíbles.

Es hora de sentir ese vacío emocional…. abrazalo; abrazate, ve al espejo y quiero que te digas a ti mismo lo mucho que ese vacío emocional te daña y el gran deseo que tienes de llenar ese vacío en tu corazón. Tratate como tratarías a esa persona que tanto amas. Empieza por darte a ti, antes de querer ir a darle algo a los demás.

Te aseguro que vas a tener muchas más razones para vivir, para salir adelante.

Y poco a poco, superarás el vacío emocional.

.

.

¡Ahora te toca a ti! ¿Tienes un vacío emocional y aún no has sabido llenarlo? ¿Has logrado salir de un vacío emocional? Cuentanos en los comentarios, me interesa leerte.

Un gran, gran abrazo!

Andrés de León.

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.